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9 de agosto de 2014

Declaración terrorista
Jorge Batlle

Hamas es el grupo político Palestino que controla y maneja las cosas políticas en la franja de Gaza donde viven más de un millón de personas. Hamas tiene como objetivo, lo dice su estatuto central, la destrucción del Estado de Israel y la exterminación de toda persona de origen judío. Para cumplir con ese objetivo Hamas ha recibido ayuda de distintos lugares del mundo árabe, llámese Irán, llámese otros canales ó procedimientos que naturalmente no conozco, y con esas armas y con esos recursos se dedica a lanzar misiles sobre Israel y al mismo tiempo ha construido un numeroso y secreto conjunto de túneles, algunos de los cuales atraviesan las fronteras con Israel y hasta le permiten aparecer de pronto dentro del Estado de Israel para realizar acciones, como por ejemplo la del secuestro y asesinato de 3 jóvenes israelíes. Estos hechos fueron los determinantes del conflicto armado que por suerte hoy está en un momento de tregua.
Ni Jordania, ni el estado Palestino, ni Egipto, ni tampoco el gobierno de Irak han expresado en los distintos ámbitos en los que actúan internacionalmente, un apoyo a la conducta de Hamas. Todos saben y sienten que con movimientos terroristas no hay paz posible. Esa es la historia reciente del Egipto, en donde el ejército tuvo que intervenir para sacar del gobierno a un Presidente, que transformaba Egipto en un movimiento radical musulmán que se expresa y procede políticamente por un sistema de violencia sin límites. El reciente anuncio de la creación de un califato siraní-iraki conducido por un grupo de hombres que practican la misma acción violenta, hace poco uno de ellos se fotografío teniendo en ambos brazos la cabeza, no de un americano, la cabeza de un árabe que naturalmente tenía el delito de no formar parte de su religión, señala de que siendo uno sunitas y otro chiitas, pero todos musulmanes, no alcanzan ni siquiera a encontrar un mundo de paz entre ellos.
Ese escenario de resolver los problemas a través de una violencia extrema es el que entusiastamente apoya el Presidente de la República Oriental del Uruguay, antiguo terrorista José Mujica. Es lógico que lo apoye, son del mismo pelo. Él también pensó que con las armas hacía adelantar la historia y participó de un movimiento que destruyó las instituciones como propósito y que fue el culpable de que tuviéramos una dictadura militar, al punto que él y todos los demás, Sendic inclusive, se pusieron de acuerdo en el Batallón Florida para hacer una revolución cívico militar a imagen y semejanza de lo que pasaba en Perú y otros lugares de América. El lógico que Mujica haya dicho que es un genocidio lo de Israel y que esté de acuerdo con estos procedimientos.
El Dr. Tabaré Vázquez, en tiempos de la dictadura militar recibió una beca para ir a estudiar a Israel a la Universidad de Haifa, desde donde le envió un telegrama de felicitación al Gral. Gregorio Álvarez, él sin saber que es lo que tiene que hacer. como hace tiempo le sucede, manifestó que estaba de acuerdo con el Presidente Mujica. Dijo: “lo dicho por el Presidente es mi posición”. Él también cree que Israel es genocida. Se ve que no conoce ni el idioma español.
Sendic dijo lo mismo y Almagro, también dijo lo mismo. Hace tiempo que el gobierno uruguayo en distintas oportunidades se ha mostrado a favor del movimiento terrorista del mundo árabe. Ese es el Frente Amplio.
No se que dirán Olesker, Kreimermann y Erlich, si también declaran que esa es su posición.
Todos los que creemos en la paz estamos dispuestos a ayudar a que se reconozca el derecho de los palestinos a tener un Estado. Todos estamos dispuestos a ayudar a que 1.800.000 habitantes que viven en Gaza, que desde hace muchos años reciben la colaboración internacional, no solamente financiera, sino de muchos y diferentes medios, puedan viviendo en paz e integrándose a una economía liderada por el desarrollo de Israel crecer y mejorar y no tengan como único objetivo de la vida, manejada por una minoría de ellos, la violencia extrema como solución.
Hace muchos años, el anterior Rey de Jordania, tuvo que enfrentar al mismo grupo, y no menos de 5000 de ellos fueron reducidos por el ejército jordano, porque de lo contrario destruían Jordania. Hoy Jordania es un estado pacífico que tiene buenas relaciones con sus vecinos y lo mismo puede decirse de Mahmoud Abbas, Presidente de la autoridad palestina. El fantástico político egipcio El Sadat, que en su juventud había formado parte de grupos violentos, hizo la paz con Israel, paz que se ha mantenido hasta el día de hoy.
Pero si la paz se implanta en esa área, y en la paz todos mejoran, quedan sin razones suficientes los violentos, y su existencia de poder en las áreas en las que se instalan, ayer Líbano, hoy Gaza, en éste momento también en áreas sirias e iraquíes, al desaparecer, pierden autoridad todo lo que han dicho y sostenido en los últimos 30 años. Por eso no quieren la paz.
Durante la guerra de 1914 al 18 de la que se celebran 100 años el Sr. Balfour, Ministro inglés, le ofreció a Israel distintos lugares en el mundo para que los judíos pudieran trasladarse a vivir, en África y en otros lugares, lugares que el mundo judío rechazó, como era lógico, pero quedó pendiente a través del tiempo la obligación de cumplir con esa declaración de Inglaterra. Ello sucedió en la segunda guerra mundial. La instalación del mundo judío en Israel, que ya venía desde hace mucho tiempo, fundamentalmente desde la inmigración de Rusia a esas zonas causó, sin ninguna duda, daños y duros problemas a la población palestina que vivía allí desde siempre. Nadie puede negar eso. Y esa es una obligación que tiene Israel de reconocer los derechos de esas personas, y ese es el fundamento de la acción de violencia de Hamas. Por lo tanto, todos los que hemos apoyado el nacimiento de Israel en el que el Uruguay, el Partido Colorado y el Presidente Sr. Luis Batlle Berres tuvieron marcada participación, nos obliga también a reconocer, como lo hemos hecho, el derecho de constituir un Estado Palestino, libre, independiente, pacífico y como consecuencia próspero. No admitimos una solución violenta y rechazamos la tesis de que esa solución violenta tenga como objetivo final la desaparición del Estado de Israel y un segundo holocausto judío.
Se equivocó el Presidente Mujica, al que hay que acusar de genocida es precisamente a Hamas, que tiene ese objetivo en su texto constitutivo.
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