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15 de agosto de 2014

“Si no vuelvo en cinco minutos – Estoy muerto” Testimonio del Tte. Eitan


En la operación Margen Protector nuestros soldados se enfrentaron a grandes riesgos durante varias semanas en la Franja de Gaza. 64 de ellos perdieron la vida mientras que muchos otros resultaron heridos en combate. Esta es la historia de uno de nuestros soldados que se olvidó de todo temor e hizo lo posible para rescatar a uno de los soldados de su compañía secuestrados por Hamás.
El Teniente Eitan de 23 años se alistó en la unidad de élite de la Brigada Givati en marzo del 2010. Durante el curso de comandantes, se encontró por primera vez con el Teniente Goldin, con quien tiempo más tarde combatió hombro a hombro en la operación Margen Protector contra terroristas de Hamás en Gaza.

Temprano en la mañana del viernes 1 de agosto, alrededor de las 08:00 am, el Mayor Sarel le anunció a sus soldados sobre el cese al fuego pactado entre Hamás e Israel. A pesar del trato, momentos después, terroristas de Hamás se acercaron a las fuerzas con armamento para ver que estaban haciendo los soldados israelíes. Las fuerzas israelíes sujetaron sus armas sin dispara por temor a violar el alto al fuego.
Aprovechando la noticia del cese al fuego y debido al no haber dormido en las últimas 24 hrs, algunos soldados, entre ellos el Teniente Eitan, tomaron turnos para dormir mientras que otros quedarían de guardia inspeccionando las casas que se sospechaba que eran utilizadas con fines terroristas.
Durante la inspección de una de las casas, el Mayor Sarel se percató de que un terrorista los vigilaba desde la parte superior de una casa. Inmediatamente informó en la radio que él, junto con el Sargento Primero Lial Gidoni y con el Teniente Goldin, iban a evaluar el peligro, saliendo en búsqueda del terrorista sin intenciones de abrir fuego. De repente, terroristas comenzaron a disparar contra ellos y el sonido de una explosión retumbó en el lugar. El resto de las fuerzas en el campo no entendían lo que estaba pasando.

“De repente alguien grita: “Goldin desapareció, Goldin desapareció”

Inmediatamente por la radio comenzó a divulgarse la información y a Eitan le informaron sobre lo ocurrido. Sin dudarlo, corrió hacía el lugar donde se encontraban las tropas. “Cuando llegué, dos de nuestros soldados estaban siendo llevados por nuestras tropas hacia el interior de una de las casas. Al mismo tiempo, nos informaron que hay un punto de acceso a un túnel terrorista en el lugar. Miré hacia el interior del mismo y lo único que podía ver eran explosivos, material de fabricación de explosivos y un montón de cables que corrían por el interior del túnel. En ese momento, temiendo una posible explosión, dí órdenes de alejarnos y sacar a todos del lugar”.
“Nadie sabía realmente lo que había ocurrido. De repente alguien gritó: “Goldin desapareció”. Rápidamente comencé a contar a los soldados. Todos estaban presentes, salvo uno: faltaba Goldin. En ese momento me dí cuenta de que había sido arrastrado hacia dentro del túnel”.
El Teniente Eitan reunió a su unidad y les comunicó que dos oficiales habían muerto y posiblemente otro soldado habia sido secuestrado. Un silencio rotundo inundó el ambiente. “No hay sentimiento más horrible que éste. De todas maneras, durante todos los entrenamientos y cursos, nos habían preparado para esto”.

“En el momento que entendí que había un soldado secuestrado, dije, voy a ir a traerlo de regreso”

“El comandante de la brigada, el Coronel Ofer Vinter, se comunicó conmigo por radio y le dije: ‘Yo voy a entrar a buscarlo,’ a lo que él me contestó: ‘Está bien, lanza una granada antes de entrar’. Bajé unos cuatro metros, el túnel se derrumbó y se llenó de polvo y arena. No podía ver demasiado, todo estaba oscuro. Volví a salir a la superficie, tomé mi equipo y el casco junto con el arma de uno de los oficiales e ingresé junto con un equipo de soldados”.

Si no vuelvo en cinco minutos – Estoy muerto

El Teniente Eitan llevó consigo a un grupo de combatientes, advirtiendoles que el túnel estaba posiblemente minado y que dispararan en el momento en el que detectasen algún peligro.
“Ví un rastro de sangre y el equipo de Hadar”. A su derecha, Eitan vio una pila de bolsos que bloqueaban el paso y sobre ellos, un rifle. Avanzó y al abrir uno de ellos, se dió cuenta de que contenían artefactos explosivos, por lo que ordenó al resto de los soldados retroceder y llamar a un experto en explosivos.
“Creía que llegando a la entrada principal del túnel encontraría a Hadar, pero también sabía que había una posibilidad que me asesinen los terroristas o que me conviertan en otro rehén junto con Hadar. Volví y le dije a mi comandante: ‘Cuenta el tiempo. Voy a correr lo más rápido que pueda para ver si llego a la entrada del túnel. Mientras tanto, busquen refuerzos. Si no vuelvo en cinco minutos, salgan, no estoy vivo. Comencé a correr; mientras avanzaba iba disparando. Dentro del túnel llegué a ver explosivos, armas, diferentes entradas; todo en el túnel estaba listo para el combate”.
Luego de dos minutos, Eitan decidió regresar por miedo a ser disparado. En la entrada del túnel, lo esperaban oficiales quienes dieron la orden de continuar inspeccionando el área de Rafah. Decenas de combatientes avanzaron hacia la calle principal, entre la región agrícola y la zona más poblada de Rafah. Durante esta búsqueda, terroristas abrieron fuego contra nuestros soldados y ellos respondieron con fuego mientras avanzaban al punto de acceso del túnel. (**)
“Al comunicarme con el comandante del batallón, él me dijo que la misión había cambiado y me envió a recoger todo el equipo de Goldin que había encontrado antes en el túnel” cuenta Eitan. “Regresé al túnel. Esta vez avanzamos de manera diferente. Recogimos todo el equipo que ya sabíamos dónde estaba. Todo el túnel estaba lleno de hollín, pero yo sabía lo que estaba buscando. Le di todos los detalles a la unidad de personas desaparecidas”.
“En momentos como estos, cada soldado hace lo que cree conveniente. No me siento un héroe. Incluso en cuanto salí de allí, no pensé en nada eso. Cuando visité la familia de Hadar, me abrazaron. Si hablamos de heroísmo, debe ser dirigido a la familia”.
Desde el momento en el que entramos al ejército, las FDI se encargan de inculcar los valores de la camaradería y de ser solidarios con nuestros compañeros. Debido a todos estos valores, yo sabia que tenia que hacer todo lo posible para rescatar a Goldin incluso sabiendo que las posibilidades de rescatarlo con vida eran muy limitadas.

(**)Antecedentes en Rafah

Esta área ha sido siempre un punto de conflicto, no solo el día en que el soldado Hadar Goldin fue secuestrado. En la noche del 18 de julio, nuestras fuerzas operando en la zona de Rafah salieron ilesos de un insólito intento de ataque perpetrado por terroristas de Hamás cuando enviaron a un burro cargado de explosivos se acercó a la posición donde se encontraban

Más tarde, por la mañana del 3 de agosto, fuerzas especiales de la Brigada Givati descubrieron más de 150 morteros y un túnel en Rafah.
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